A tres días de la segunda vuelta

Poder político, pero pocas atribuciones: académicos del INAP analizan el nuevo cargo de gobernador regional

En trece de las 16 regiones de Chile se realizarán elecciones de segunda vuelta de gobernadores regionales este domingo 13 de junio: sólo en Valparaíso, Aysén y Magallanes fueron elegidas las nuevas autoridades regionales en la primera votación.

Probablemente el nivel de participación electoral "sea más cercano al de las elecciones municipales de 2016", es decir, en torno al 35 por ciento, según pronostica el profesor José Viacava, coordinador del grupo de investigación en Descentralización, Territorio, Gestión Regional y Local del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile. "No está instalado el escenario de segunda vuelta en muchas regiones", indica.

Pese a ello, el académico del INAP postula que las nuevas autoridades regionales tendrán una legitimidad especial, que les permitirá "impulsar mejoras". "Probablemente se forme una asociación nacional de gobernadores regionales, como ocurrió en 1992 con la Asociación Chilena de Municipalidades tras la elección de alcaldes (la primera tras el retorno a la democracia)", plantea el profesor Viacava. "Esa asociación tratará de incidir en el Presupuesto de la Nación 2022 y no veo a un ministro de Hacienda en condiciones de negar eso", agrega.

El profesor Sergio Galilea, ex intendente de las regiones de Los Lagos y Metropolitana, y hoy coordinador del Magíster en Gestión y Desarrollo Local y Regional del INAP, tiene una mirada similar respecto de las señales políticas que pueden darse tras la elección.

"Si se juntan los 16 gobernadores regionales tenemos un hecho político de gran importancia, y más si se juntan fuera del centro, como en Biobío o en Atacama", señala.

"Los gobernadores podrían reunirse en una macrozona en torno a problemas territoriales comunes, por ejemplo, de Arica a Coquimbo para discutir el tema del agua, o en el Biobío y la Araucanía para hablar sobre el tema mapuche. Nadie impide que se junten para tratar estos temas, ni siquiera el delegado presidencial", afirma el profesor Galilea.

El poder local frente al gobierno central

Precisamente la figura del delegado presidencial y el ordenamiento administrativo que los gobiernos regionales tendrán a partir de ahora han sido objeto de diversas discusiones políticas. En cada región, además del gobernador electo, habrá un representante del presidente de la República, con atribuciones para coordinar a todos los secretarios regionales ministeriales (seremis) y para dirigir las tareas de seguridad y orden público.

"La ley actual es mala, porque deja un amplio rango de competencias al delegado presidencial", afirma el profesor Sergio Galilea.

"La legislación estableció que los seremis tenían una dependencia del delegado presidencial, y esto es gravísimo. ¿Cómo vas a gobernar una región, en el sentido de los problemas propios de la región, sin que al gobernador le hagan caso el ministerio de Obras Públicas o el de Vivienda?", plantea el ex intendente.

"Probablemente el gobernador va a tener entonces su propio equipo de Vivienda y se van a terminar duplicando las tareas. Es grave", añade.

A juicio del profesor José Viacava, esta situación podría generar controversia. "El gobernador no va a tener un rol en la inversión sectorial regional. Ese sector lo va a seguir teniendo el delegado. Sólo puede hacer notar sus prioridades a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR)", explica.

A esto se suma un probable escenario de cohabitación, en el que posiblemente la mayoría de los gobernadores electos será de tendencia política distinta a las del gobierno central. "Un buen seremi y un buen gobernador deberían hacer una estrategia de ganar-ganar, para cooperar en proyectos que pueden tener financiamiento del Gobierno Regional y del central. Si no hay cooperación, es probable que el gobernador acuse centralismo", señala el profesor Viacava.

¿Se puede fortalecer el rol del gobernador regional?

Según el profesor Sergio Galilea, este problema debería ser corregido en el marco de la discusión constitucional que se desarrollará en el país.

"La votación da un poder político importante a los gobernadores. El delegado presidencial debería estar relegado estrictamente a temas que tienen que ver con el gobierno interior: migración, emergencias, orden público, es decir, operar como delegado del subsecretario del Interior en las regiones", propone el académico.

Actualmente, según explica el profesor José Viacava, en el Congreso se discuten dos proyectos de ley en torno a las atribuciones que tendrá el gobernador regional: el primero es una ley corta para hacer precisiones a la ley 21.074 para el Fortalecimiento de la Regionalización en Chile, pero, a juicio del académico del INAP, se trata de un proyecto "bastante conservador, que no entrega muchas precisiones" sobre el rol del gobernador.

El segundo proyecto en discusión aborda el financiamiento regional: "Es más bien de reorganización presupuestaria del Estado, pero no hay recursos nuevos para las regiones, no hay posibilidad de que los territorios puedan capturar un tipo de impuesto o tributo", señala el profesor Viacava.

Es decir, el avance de estos proyectos no implicaría mayores cambios en las atribuciones que hoy tiene el gobernador regional, sin embargo, las nuevas autoridades podrían buscar estos cambios intentando incidir en el debate constituyente y en las próximas elecciones.

"Creo que los gobiernos regionales van a demandar avances en esta materia, pues no tienen un solo peso adicional. Probablemente candidatos presidenciales y próximo presidente tengan que hacer propuestas en esta materia", asegura el profesor José Viacava.

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