¿Qué actividades podemos desarrollar?

Académicas U. de Chile entregan lúdicas recomendaciones para entretener a niños y niñas en vacaciones de invierno

generica manos pintando

Durante las próximas dos semanas, los y las escolares podrán disfrutar de un merecido receso. En medio de la pandemia y de las restricciones de movilidad, y en circunstancias en las que muchos padres y madres deberán seguir trabajando, especialistas de la Casa de Bello entregan consejos sobre qué hacer con los más pequeños del hogar y así aprovechar de incentivar sus procesos de aprendizaje-enseñanza de manera entretenida, potenciando su creatividad e imaginación.

Desconectarse de todo lo que tenga que ver con temas escolares. Esta es la primera recomendación que entregan las especialistas para las vacaciones de invierno de niñas y niños que están en etapa escolar. Dado que estamos hace más de un año en medio de una pandemia, las expertas plantean que hay que potenciar espacios de recreación y diversión para los más pequeños, tratando de incentivar el juego como actividad cotidiana.

“Normalmente existe la tentación de pensar de que los niños tienen que recuperar tiempo o que están atrasados, que tienen que hacer cosas, pero la verdad es que hace falta una pausa y una buena pausa respecto de las tareas habituales, sobre todo ahora que están en la casa y si van a estar en el mismo lugar, por lo menos que no tengan las mismas rutinas”, sostiene Ingrid Boerr, profesional del Núcleo de Liderazgo y Gestión Educativa del Centro de Estudios Saberes Docentes de la U. de Chile.

La profesora básica también plantea que en el caso de niños en edad preescolar (jardines infantiles y primer ciclo básico) se les deben “flexibilizar horarios” en medio de sus días de descanso. Eso sí, advierte que “no en exceso”. “Los niños más chicos tienen que tratar de mantener los horarios de dormir, para que después no cueste retomar las rutinas. Pero, sí aprovechar de no tener cosas tan establecidas”, sostiene Boerr.

En el caso de los hogares donde son los menores los que están de vacaciones y los padres deben mantener sus labores profesionales o domésticas, sugiere también “llegar a acuerdos para tener espacios en conjunto y otros en que puedan estar los niños solos haciendo algunas cosas”.

En tanto, Mónica Manhey, doctora en Educación y académica del Departamento de Educación de la U. de Chile, resume la misión que tienen las familias por estos días así: “La idea es mantenerlos entretenidos respetando sus ritmos, rutinas, horarios”.

Además, plantea que es necesario “respetar la iniciativa de los niños y niñas”, porque asegura que en el sistema escolar “los niños tienen que hacer actividades desde una mirada adultocéntrica” y, sin embargo, ahora que están en vacaciones, “es importante dejarlos que ellos puedan inventar sus cosas, clarificar sus desafíos y tener presente nosotros como adultos, que los juegos son la forma más elevada de la investigación”.

Una alimentación didáctica y entretenida 

Algunas de las actividades que recomiendan las profesoras son desarrollar actividades domésticas del día a día, como cocinar. Llery Ponce, académica del Instituto de Estudios Avanzados en Educación e Investigación (CIAE) de la U. de Chile, asegura que cocinar junto a los niños y niñas involucra muchas habilidades y es divertido, en general, para ellos.

“A los niños les gusta cocinar. Por ejemplo, se pueden seleccionar los alimentos que van a cocinar, se pueden hablar de medidas, de cantidades, de los tiempos que requiere cada alimento para ser cocinado, se pueden hacer, por ejemplo, tutti frutti o cocinar saludable con ellos”, dice la académica.

Dentro de las recetas, Ponce sugiere, por ejemplo, preparar brochetas de frutas, donde los niños y niñas vayan poniendo y clasificando una a una las frutas que van a usar. “Se puede, en el contexto de la cocina, fomentar la conversación, entre las familias, los niños y niñas y que los adultos les cuenten que comidas comían cuando eran chicos. Las recetas clásicas que hacían las mamás de antes, como los calzones rotos o las sopaipillas pasadas, que son comidas que a lo mejor hoy día los niños no tienen acceso”, afirma.

Coincide con este punto la profesora Ingrid Boerr, quien aconseja “preparar queques, organizarse para tener días “D”, preparar cosas ricas, preparar alimentos saludables, organizarlo un poco dentro de edades que lo permitan”.

La importancia del juego en los niños y niñas

Sumado a todo esto, Mónica Manhey pone en el centro el juego, porque “es un derecho y un principio fundamental en la educación de todos los niños y niñas. Entonces, no es lo mismo hacerles juegos que dejarles jugar. En el juego, necesitan que los adultos les den libertad, flexibilidad, que los observen por supuesto para que no les pase nada riesgoso, pero sobre todo dejarles que ellos inventen, que curioseen, que exploren, que resuelvan problemas, que anticipen solución de dificultades de la vida cotidiana porque así están desarrollando habilidades de muchos tipos”.

Esta idea la refuerza señalando además que “es muy importante permitir la libertad de los niños, observarlos, garantizando su bienestar, que no les va a pasar nada, pero rescatar esos beneficios que tiene el juego en la educación infantil, la imaginación, que exploren, por eso subrayar la importancia del juego libre, natural, que les permita a los niños está vivencias”.

¿Y si los papás siguen trabajando en medio de las vacaciones?

Las especialistas llaman a la flexibilidad y a buscar acuerdos. Llery Ponce plantea que es necesario darles autonomía a los más pequeños del hogar. Algunas de las actividades que plantea son ordenar su pieza u otros espacios del hogar.

“Proponer a los niños o dejar que ellos propongan, hacer algún cambio en su pieza, ordenar sus juguetes, o cambiar la ubicación o reordenarlos, que los niños pudieran clasificarlos, ordenarlos del más grande al más chico, o reordenar su ropa, o ayudar en ciertas tareas del hogar, por ejemplo, reordenar las cosas de la cocina, donde están las ollas, y donde van los platos, (…) ordenar las plantas del jardín o plantar cosas nuevas en el patio”, recomienda.

Asimismo, Ingrid Boerr, sugiere actividades que involucren la lectura. “Las dramatizaciones, jugar entre los mismos niños o con los papás, a disfrazarse. Otra idea es que dentro de las posibilidades, salir a pasear por los alrededores, donde no signifique un riesgo juntarse con más personas, que salgan a caminar, a andar en bicicletas”.

Compartir:
http://uchile.cl/ap178041
Copiar